martes, 29 de junio de 2010

Mi amor





Amor aquí te espero, en este banco frio de tu calle
Por el que dejaste de pasar
Haciendo inviernos en mí estío

Amor aquí te añoro, en este espacio verde
En el que tus ojos reconcilian mi desierto
Donde tus huellas se desmoronaron por dislate

Amor aquí te deseo, en estas sábanas frías de lamentos
Venciéndote entre mis brazos desnudos
Enjuagándome en tus labios hambrientos

Amor aquí te amo, en estos días hoscos
Oyendo el ruido de las vetas de tus lágrimas
Como perlas de carlancas extirpadas

Amor aquí me muero, en esta vida efímera
Que desertó de ser vida
Mutándose en imperturbable sombra fría

Amor aquí estoy, aunque no respiro
Resbalando por las escaleras del olvido
En ese sueño, bostezo de quebranto

Amor, mi amor, mi destino perdido
Mi alma, mi dolor inquino
Ese amor que rompe los hilos

Amor, no te quedes conmigo
Ni me despojes el olvido
Si es mejor morir, moriré contigo


Etelos

Batalla de Silencio

Batalla de silencio


La estratagema entre tu cuerpo y el mío
Tus muchedumbres brindando bajo las lonas de tu cielo
Murmullo de cristales bufan mi cabeza cortada

Mi presencia, una especulación de lo imperdonable
Una obsesión vacía que disertas con carcajeo en los bares
Como si yo, fuera lo infame de tu corta existencia

No te desplomes con mis versos, no son tuyos
Estos recortes de palabras viejas y amontonadas
Son agasajos de lágrimas sobre soledades que ya invento

Todavía sin entender mi muerte
Despierto entre extraños preguntándome
¿Qué ha sido del ser humano que galanteé?

Ya no digo amar, es vinagre de ensalada
Hoy te acercas a pavonearte destellando placidez
Ahora me alejo, con el corazón inmóvil cuando te miro

Prejuicios mediocres de amor
Batalla por conquistar hasta tus espacios más puros
Transitorio y adultero amor, síndrome serotonínico

Tus días aúllan deseo, carne y pasión
Pero un despertar te crucificara, viendo como se disipa la sonrisa de tu ego
Y tendrás un adverso más, en tu inventario infinito de botines

Ni peso, ni hago valor, en las monedas de tu faltriquera
Ni tengo, ni soy, un liviano recuerdo, en el revertir de tu conciencia
Soy yo, él que te enseñará la añoranza sangrante
Cuando me vaya….


Etelos 2008

Piel de Cebolla


Piel de Cebolla

Recogiendo el equipaje de una vida
Sin necesidad de maletas pesadas
Sollozos de los que se prolongan aquí

Este no es tu viaje, iré solo
Deponiendo un espacio despótico e insustituible
En este mar de podredumbre que ha marcado cardinales
Almanaques depilados uno a uno, de una pared escarchada

Remontando al lóbrego tren que cruza túneles de luz
Jadeo inerte se desprende de mi pecho cegado
Con un olvido irreparable, desmantelado sobre la cama

Ese olvido de tu boca, arco iris en mí ser
Astilla venenosa, anzuelo de tus ojos
Verdes como verdes ebrios, son los míos
Como verdes de quimera son los tuyos

Postrimeros deseos de condena arrojados
Con los arcos de versos contrariados
Mi rostro anémico y muerto imaginando tu risotada
Tu satisfacción, la data de mi óbito

El cascaron que sitiaba el irrespirable olvido
Rompió con el cielo rojo de un atardecer de febrero
Y el aire lo invadió todo, ahogando los “te quiero”
Eslabones que tu corazón nunca llego a trabar
Ni tu piel acre de cebolla manoseó


etelos

Milagros

Milagros


El cenizal rebosaba como la espera en la sala de urgencias
Atisbaba tu cuerpo donado al sueño por la acometida del deseo
Esperando que el abrir de tus ojos claros
Traspusiera el deseo que goteaba de los míos

La libertad escrita en tus pechos ingrávidos
La calzada infinita de tus piernas dúctiles
El color caramelo de tu piel pulimentada por un orfebre
La sabiduría de tus labios orondos

Mientras tú soñabas
La tarde se teñía de nubes perplejas galopando el cielo
Desglosando mi espacio perdido entre sollozos de amor deshonesto
Y comparaba, y comparaba
Sin rozar una sola hebra, de la amarra a la que me asía

El clavo enquistado que arponeaba el corazón
Reposa inanimado, oxidado en un cajón de deudas
Ceñido en la tela bordada del odio con remite
Que lleva mi nombre

No tengo banderas ni rancios escudos
Un corazón de cristal que apunta a verdad
Unas manos que nunca se adulteraron
Y a ti, que revestiste el grafiti donde todo era disfraz


Etelos®

Verano

Verano


Veranos entumecidos sin tu piel tostada, calcinando mis labios
Sombras sutiles sin tus pies desnudos, desechando tus chanclas
Añadas, son horas sin ti
Días que se disipan, en el horizonte tenebroso de tu pelo

No abrí regalos en mi noche mágica de Junio
Esa noche, que nunca constaste conmigo
Ni sumando cuatro y dos, ni restando tres y uno
Fecha lunar que no tuvo sitio, en el calendario de tu corazón recogido

Te miraba con olor a café en esta mañana férvida
Cuando el asfalto transpira sol
Y los arboles gritan al viento
Mi corazón sangraba, parado por tu silencio

Repudio de amor, son tus ojos de primavera
Sed de pobre, es tu boca rosa enmudecida
Es álamo seco y roído mi rio, sin tu rivera
Sed de vos, es mi alma purpúrea enardecida

Todo muere en verano, la hierba, las lagrimas, tu olor
Y este pútrido conato de pasión
Paredes de mi parnaso sois vos
Que gruñen y coagulan mis noches frías de estío


Etelos

Hoy tambien

Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento. . Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible...