miércoles, 30 de junio de 2010

Esquinas y Rincones



No veo esquinas ni rincones donde apoyar el cuerpo
Todo es tan lineal, el infinito toma forma
Caminas, tu sombra se adelanta para mirarte
Echa a correr desagraviada por el reflejo de tu cara

Trozos de sentidos, apoyados a hombros de paseantes sin nombre
Vidas que comparan tu vida
Malgastada, amputada, expoliada su riqueza
Arrugada como un pañuelo mojado en el bolsillo del frío

Te mueves parado, todo pasa sobre ti
Te paras moviéndote, te derriban los días
Miras al cielo, preguntas
Miras al suelo, reptan los sueños muertos

No sé que dar si es que tuviera algo
Este hombre cruel que vive aquí dentro
Pidiendo tributos, pisoteando la luz
Condenando sonrisas, manipulando el miedo

Busco esquinas y rincones
Golpes de gentes
Y un hilo rojo salido de mi boca
Empujado en otras bocas




Etelos

Rompiéndome



Rompe el hilo de aire que me sostiene aquí
Riego de savia que expira, como lirios de un entierro
Albas afiladas, cristales de un frió intenso
Cruzando mi alma de lado a lado

Paso que ya no sigo,
fatiga ronca del humo trabado, de mis días tenues
brotes de arena acariciando pies
inquiriendo el océano y la ola que me desmorone
lo pechos, roces de adiós,
tronos ocupados de mi feudo
sin lagrimas, aguardo en el lodo espeso de mi yo
camino, sorbo en garganta reseca
declive de la vida que transita
austera, con relojes contenidos en paredes de cal
cadenas de traidor alargadas al sol frío
ladridos pagados, huidas burladas
Rompe el hilo que me sostiene aquí
Corta, arma, y recoge besos caídos
Cae conmigo, vive sin mi
Libra este rufián y atroz espacio
atosigado de vació

Etelos

Mi voz





¡Cuando las palabras
soplen en tu cara
Y tus ojos
brillen de ausencias!

Mi voz peinara
tu alma alborotada
Abriendo ojales
en los telares del corazón

¡Cuando las risas
calladas por la vergüenza
de la ventana abierta de tu boca
destrocen el silencio!

Mi voz peinara
tu alma alborotada
Abriendo ojales
en los telares del corazón

¡Cuando los pies no te sostengan
y el roce de los deseos
deserte de lagrimas tus ojos
mar de arenas infinitas!

Mi voz.............


Etelos

Al rojo vivo



Estoy tumbado a metro y medio del suelo
Sobre hombros apenados
Entre lagrimas que mojan mejillas de engaño
Cruzando el camino de velas de hierro negro.

Al pasar, te veo sosteniendo un sauce viejo
Con un dolor en tus entrañas
que las verdes hojas se ciernen en tu pelo
húmedas de otoño en la primavera de mi adiós.

La tristeza y el sueño, la agonía viva
De este hilo enmarañado que es la vida
Vida de vivos, luto claro, río seco del ahogo
Vino salpicado en copas vacías de esperanza.

Parando el tiempo estoy
Descansando de mi carrera para volver sin remedio
Al barro que da peso a mis pies, manteniendo mi corazón
Como siempre “al rojo vivo”.

Etelos

Otro




Duermes conmigo y quien esta a mi lado es otro
Me regalas collares y quien me los cuelga es otro
Me dices que me quieres con la voz de otro
Te pones encima, te mueves, y es otro

Otro es en el que pienso
Otro hidalgo quiero
Otro susurra
Otro............

Compro camisas para otro
Cierro los ojos, dibujo a otro
Me encierro en el baño con otro
Suenan teléfonos de otro

Otro deseo
Otro acaricia mi alma
Otro solo veo
Otro.............


Etelos

Roces

Roces

Este lugar que agarra mi vida
noches, campanadas de ladridos de perros
Lanzo los recuerdos por campos oscuros de olivares
Imagino ciudades, gentes y besos

Ver más allá de ti
las risas y los llantos
Meses que despuntan brotes nuevos
y el fracaso encadenado a tus pies

Menguado el volumen de mis sentidos
con sonidos de hielo en un vaso
Escribo cuentos con opacos finales
y no me creo

Navegan con el viento los vapores de la felicidad
esperando la lluvia que rozará mis dedos
pellizco en mi pecho, es mi corazón
agujero infinito, mi razón



Etelos




Al caer la tarde


Al caer la tarde, cuando el sol recoge y se marcha
Los Pájaros agotados por el hambre del piar de sus partos
Tenderos recogiendo toldos de sombra velada
Serpientes con piel de hierro se fugan, éxodo de Agosto

Uno de agosto, te fuiste de asuetos, hiciste el equipaje
Y sin ganas de dejarnos, volaste al hotel sin ruido
A la pureza de la existencia del no existir
Tu conciencia tomo un taxi sin cobertura

Reminiscencias de aquella tarde
Pone al rojo mi alma agotada
El vapor que me nubla el entendimiento
Hace escapar las lágrimas por el musgo de mis mejillas

Hoy tu vida la segaron sin virtud
Los artificieros del cuerpo, primordiales e impunes
Sus batas blancas y sus manos manchadas de sangre
Con su indolencia, con su arrogancia de homicidas

No lapidaron tu recuerdo, tu ternura, tu querella incesante por sobrevivir
Tu amor no lo pudieron inhumar, sigue ahí
Como un céfiro fresco que nos despierta cada mañana
Ojos de niño que se cierran con un cuento de esperanza

Al caer la tarde, temblaron las haciendas de la vida
Los pasillos clónicos, las prisas por la vida
Tu raza, que aun vive, se escarchó en nuestras venas
Destrozo irremediable en la autovía de la existencia

Hoy hay velas encendidas, plegarias infames,
Luto, dudas de fuego y desconsuelo
Nada sirve ya en este campo seco
Solo la lluvia del tiempo que repose este temblor

Te regalare una sonrisa, abrazare la calma
Haré el amor con el dolor entre sabanas de espinas
Colgare los recuerdos en la percha del invierno
Y mirare al sol al caer la tarde



Etelos 2005/2006

El disparo del silencio

El tiempo es una pistola en la nuca
Un tiro con la bala de no verte más
Los cascotes de la indiferencia que estallan el alma
Vegetar esperando el ruido, no es vivir

Dispara, aprieta el gatillo y hiende mi cabeza para que no espere más
Otórgame el derecho de no delirar Despójate y exprésame tu corazón atareado
Haz que sucumba para vivificar otra vez

La esperanza es la soga en el cuello que espera que se abra la trampilla
El sueño, la manzana en la cabeza esperando el desliz
La tristeza, el amor disoluto entre los juncos del delirio
Los días, la
UVI de un sanatorio esperando el alta

No es una evocación ni un barbecho
El calado, es de una profundidad sin luz
Es la vida la que está en juego, es el futuro en la mano
El pasaje de la locura, o la travesía de crecer en vos

Deslizándome en días de aislamiento
Mirando hacia delante vendado y amordazado
Induciendo el sueño químico para no esta vivo
Viendo muertos que nunca mueren

El paréntesis de la demencia, se amplifico
Engulló los espacios en los que dos, eran uno
Se
globalizó el error que comparado
Es aire liviano entre el peso de mí yo…..
Y tu yo

Etelos

Despedida

Despedida

Tu riqueza, un corazón disipado
Tus sustentos, mi anhelo
Tu olvido, cicatero
Tus tierras, sin bondad
Tus aguas, ficciones albúminas
Tus ojos, luz mirando otros ojos
Tu distancia, régimen de seis añadas
Tu vientre, sueño bruñido
Tus rodillas, convulsión provocada
Tus viajes, equipaje sin apego
Tu adiós, perpetuamente un hasta luego
Tu dolor, placer del afortunado
Tu sabor, para otra boca
Tu olor, ausencia enlatada
Tu mutismo, revolver pendenciero
Tu recato, estancias sin amor
Tu sonrisa, ¿Dónde está tu sonrisa?
Tus coros, letras que arrincono
Tu aliento, mendicidad de un amor
Tus pasos no decretan mi sombra
Tu felonía, cárcel de mi tiempo
Tu venganza, injusta
Tu pasatiempo, amante trimestral
Tu misericordia, un insulto a la ternura
Tu pasión, la ficción disparada
Tu savia, una legítima ignominia
Mis vómitos, trozarme en canal
Mis lágrimas, reos de mis lágrimas
Mi aguardo, oprobio a la razón
Mis sueños, brea de carretera
Mi indulgencia, una casa en desahucio
Mi demencia, la cordura de saber quien eres
Mi amor, tu no sabes lo que es amor
Esta existencia, la insipidez
Esta pasión, la insolencia
Estos lloros, tus charcos impúdicos
Estas jaculatorias, tu inexistencia
Estos poemas, la nada
Esta indiferencia, análogo de expiración
Aquellos días, esquizofrenia
Aquellas manos, verdad sostenida
Aquellos besos están,

Dónde está tu sonrisa

Etelos

Anonima

Basta ya de mendigar amor
Donde no lo hubo
Donde no lo hay
Donde no lo habrá

Confundida cambiaste
Manos por zarpas
Besos por arcadas
En charcas de ranas

Hoy muero en ti
Buscando otros pesebres
Dejando el corazón
En la caja de tus zapatos



Etelos

Todo y Nada

Todo y nada

Cuando el todo se hace nada
y la nada lo mengua todo
con el gris que no ves
versando por los rincones

Mis ojos cuentan chicles en las aceras
No siento la lluvia en la cara
estos bolsillos vacíos de todo
llenos de nada

Empapado si ser pez que transita
me paro en los arrabales de una ciudad
evadiendo el todo
escarbando la nada

Las nubes hacen círculos azules
mientras la tarde no quiere irse
apuntándome que está a la zaga
notando,
…. que ya no soy nada


Etelos®

Vuelvo

Respiro, como un pez en la acera de una riada
Reintegro al papel blanco, ahora sin miedo, sereno
Desnudándome con parábolas que ya no concibes
Concluida la trasfusión de sangre de indiferencia

Vuelvo amando lo que amé
Sin nostalgia de mi propia muerte
Paladeando un sin fin de razones
Que atascan el negro olvido

Este e mi mi espacio
El que era tuyo, y vendiste
Y mi desembolso en esta compra
Ya esta saldado

Escribiré versos de amor,
De añoro y ausencia
De vivos y muertos
De rosas y vinos

Leerme en silencio
Para que mis gritos
Dulces como dátiles de desierto
No atormenten vuestro sentido

Etelos 

Barbecho

Ayer tropecé con una cara triste
En un espejo impúdico salpicado de cal
Sin luz, como esos ojos verdes
Que lo miraban

Me crucé con un beso apoyado en un árbol
Una falda corta que miraba al suelo plomizo
Unos labios sangre, lacrados de silencio
Destapado, desperté exhausto

Ahora mis sueños me prohíben
Despierto te olvido
Y el refugio del sueño
Se ha reformado en un abismo

Crúzate conmigo en un pasillo largo
Y mírame con ganas de hallazgo
Como yo te miro
Desintegra este corazón roto

Como un puzle sencillo
Recoge las piezas y forma mi mundo
De piel nueva, de sudor cálido
En estas sabanas limpias y vacías

Corre, no mires a los lados
No he manchado mis manos de sangre
Lo dicen, los que no me amaron nunca
Porque nunca supieron amar

Mis brazos son tu humilde cuna
Mis labios tú oxigeno de urgencia
Mis versos tu cuento de amor forastero
Tu cara mi esperanza malgastada


Etelos



Entre Pinos

Entre Pinos


Paseaba por tu espacio,
Caminos de tu ocio
Donde el verano te almacena
Y te encubre

Husmeaba tu piel y miraba en tus espejos
Descubría las sillas vacías
Me sentaba en ellas
Y moría y moría y moría………………..

Me disgregaba por los caminos de piedra
Cuando la noche era fría
Y mi cabeza carbonizaba de ti
Turbante de pinos y estrellas

Advertí el sitio donde nos codiciamos
Aquel escondrijo de desbandada y fuga
Una tarde de verano
Embotellados en aquel coche

Que finalice esto
Respirar cuesta
Caminar duele
Recordar mata

Etelos

Muerte

Muerte


Cómo será mi muerte
qué hora marcará el viejo reloj de tu muñeca
que pasea
en otra mano

Caerá la noche, o será el sol quien peine tu pelo
que mis dedos añoran
sin anillos
que enredaban las noches que fuiste mía

Veré las lágrimas que hienden
Tu mejilla
Y tu rictus acunado en un hombro hostil
en la guerra inconfesable que ofrecí

Iré a un cielo con faros de sangre
con caminos donde el recuerdo
es de piedra
como tu pasión

Ajustado, trajeado de paz,
con los ojos alquitranados
un dibujo de tu boca
tatuado en el alma

alma que será mí ajeno yo


Etelos


Invisible

Invisible


Hay tardes que la vida se para

mientras miras al sol jadeante
y es tu corazón el que atardece
en tus ojos verdes ausentes

Hay noches que la vida peregrina
dejando subterfugios de amor encallado
buscando carne tramada
pechos que te apuntan con codicia

Se hace larga la espera
no hay bálsamo en la vuelta retrasada
engullendo migajas fermentadas de recuerdo
corriendo al borde, buscando el derrumbe

Siempre me despides con lágrimas
esas tardes de domingos abyectos
sin saber el cajón, dónde has puesto el corazón
devorando carreteras, embutido en tu desierto

No hay vida detrás de la vida muerta
Hay alturas quiméricas, entre toneladas de tierra
Memorias de los vivos
Que el tiempo insaciable borra

A pesar de todo estás tú
Y aunque tu corazón apunte a otro lado
Y tus ojos ya ni me miren
Me sentaré en mis sueños
A mirar el sol
Imaginándote sentada a mi lado
Invisible y en silencio
Etelos (B+)

Delirio

Las sombras que proyectas en mí
cuando el corazón marca la máxima del año
el calor de tus nalgas desgarrando las mías
tu cara desmembrada

Mailer y Bellow discuten en mi cabeza
resentidos con Updike
alegatos al relato corto de un coño
suelto lo libros y corro hacia ti
ya no vives aquí.

Inmortalizando tus medias
La rebeldía de tu negro vestido
Ya sonaron las campanas
de éste salvaje y nocivo año

Nunca has vivido aquí
y tu pelo distraído se enreda con mis versos
un día escribí:
“lo pechos, roces del adiós,
tronos ocupados de mi feudo”
aun no se que quise decir

Me voy de caza
Sin rifle, con la mochila cargada de tristeza
Un disco de James Taylor, una foto que mira a otro lado
Un no va a ser lo mismo, un te quise
Y la mentira de un hasta luego……

Etelos

Manos de invierno

Manos de invierno


El siseo de una sonrisa velada que me mira
Y el mundo prospera entre mis manos purpúreas
Un hojaldre a media tarde en pleno invernar
Que derrama migajas entre tus pechos bruñidos

Indago si coronamos a esa habitación helada
Tu ojos se nublan, con un si definitivo
Empiezo a temblar, y no por el fresco
Y el repiqueteo de mis incisivos me delata

Escalando escaleras de vértigo…….. te persigo
Tus caderas bregando escalones, exploran mis ojos
Como mi avaricia plasma tu cuerpo
Todo se para al colgar tu abrigo, en un sillón sórdido

Me acerco a ti encogido, y calo mi boca en tus ojos
Tengo tanta prisa que ahogo mi arrojo
Sin querer que te escapes de mis brazos
Como el adiós en un andén disipado

Mis dedos un fonendo por tus mejillas
Enfriando tu espalda con mis manos cianóticas
Desnudando tu cuello en la lucha con tu pelo
Vaciando mis bolsillos de monedas que no delaten al silencio

Parece que fue ayer
Puedo engañar al papel
Ya no se ve el barco que zarpó desde el puerto
Ni habitaciones flemáticas en este sur que relegaste.

Etelos

Itinerario de un Provinciano

Itinerario de un Provinciano

He salido a la calle distraído
Mi tripulación, una bolsa de mugre tatuada
Y en mi cabeza, un no volver a verte más

Caminando por pasillos grises de betún
Alturas de una soledad inoportuna
Que contamina la ciudad de tu alma muda

Te vi, en un escaparate, ataviada con un sombrero
Y al parar y mirar tus ojos, no sentí nada
Ojos verdes de olivos caducos y esqueléticos

La intersección de tu plaza y la mía
Es un centro comercial, con ciegos en sus puertas
Gritando al hoy, como si el mañana nunca alcanzará

Unas manos pequeñas, con dedos delgados
Leían, en esas paradas con templetes y atroces silencios
Estructuras sismo-resistentes

Mis pupilas de magnesio se calcinaron
Y un puyazo, socavó mi costado
Degolladero que gotea, con la daga de noviembre

Ya he vuelto, y no he comprado nada
He traído aquellos dedos consumidos
Y ahora están, encima de esta mesa


Etelos

Luna llena

Luna llena


Hay calina en mis parpados abultados de lágrimas
Apagando la luz de las estrellas
Para que el cielo este tan oscuro como tú

Hay desheredados esperando la luna llena de diciembre
Entre cartones y vino
Entre cantilenas y distancias

No hay fuerzas para saltar estos días que cuelgan de los arboles
En esta habitación fría, han fumigado el júbilo
Dejando que los insectos inmunes invadan las memorias

Me escondo debajo de un techo arrugado
Por no verte, por codiciar olvidarte
Como relega el rio, el agua de la mañana

Me encoge saber que ultrajas mi urbe
Removiendo mis pasos de polvo arenisco
Humedeciendo tus labios en mis calles

Te contaré el secreto guardado
Está en un sobre sellado con tu destino
Pendiente de envío
Membrete de hastío

Etelos

Viaje sin llegada

Viaje sin llegada


Hoy te levantaste antes que yo
Y sentando mirándome
No pude evitar llorarte

¡Me parezco tanto a ti!
Que pensarte me zarandea
En esta maña fría y expatría

¿Por qué te has ido?
Desgarrando todo
¿Por qué no me fui yo?

Tengo que estar aquí callado
Sin que nadie me crea
Añorando tus abrazos fuertes

Cayendo en ti
Como días que agonizan
Desde que te fuiste

Estuve años de guerra
Y si tú alcanzas
Pide perdón a mis amores

Esos que partieron lejos
Dejando espacios de locura
Y que ya jamás volverán

Etelos

¿Dónde estas?

¿Dónde estas?


Una mina reventó mis entrañas
Me sentí muerto
Sin flores, ni honores

Berreé compasión
Esa que dicen que es pura
Y tu daño es mi dolor

Encontré amor en las mancebías
Cerrando los ojos
Antes de solventar

Viajé lejos
Y más me acercaba
A tu abismo

Distinguí grageas en la mesilla
Que ensamblaban tu nombre
Sin que el sol hubiera nacido

Sigues sin darte cuenta
Dilapidando la vida
Que te vendo

Limosneé en mis ilusiones
Busque en las capillas
Y no te encontré

¿Dónde estas
ahora que hay luces en las calles
hablando de amor y piedad ?

Si ser tu hoy
Ni tu alborada
Soy un epítome añejo de tu pasado

Etelos

Hoy tambien

Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento. . Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible...