Cayendo
Lléname con el calor de tu boca, rosa y pura
Sopla este globo arrugado de mi pecho
Abre las escolleras,
de este charco sucio, que es mi ánimo
Fréname con tu risa sutil
Enciende velas en lo lóbrego
Aparta el sendero de maleza y
dilata tus dedos en los míos
Haz que el bosque calcinado de verano
sea barba suave y fresca de unos días
Mantos verdes que acarician tus pies desnudos
Que me siguen...
Refresca mi cara sofocada
Con la brisa de tu pelo
Con golpes de palabras
Con azotes de verdades
Solo un día,
un solo día te rezo
Esperando el milagro de subir a lo alto de lo alto
Desplomar mi cuerpo al vacío
mirando el lejano y vivo impacto
Etelos