miércoles, 30 de junio de 2010

Muerte

Muerte


Cómo será mi muerte
qué hora marcará el viejo reloj de tu muñeca
que pasea
en otra mano

Caerá la noche, o será el sol quien peine tu pelo
que mis dedos añoran
sin anillos
que enredaban las noches que fuiste mía

Veré las lágrimas que hienden
Tu mejilla
Y tu rictus acunado en un hombro hostil
en la guerra inconfesable que ofrecí

Iré a un cielo con faros de sangre
con caminos donde el recuerdo
es de piedra
como tu pasión

Ajustado, trajeado de paz,
con los ojos alquitranados
un dibujo de tu boca
tatuado en el alma

alma que será mí ajeno yo


Etelos


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